Interesante
Pues conocí este restaurante cuando lo inaguraron y no me resultó nada del otro mundo. Es más, no era un restaurante de los que tuviera en mente recomendar ni nada por el estilo.
Un compañero del trabajo me habló de nuevo de este restaurante hace unas semanas y solo dijo maravillas.
Y lo que es el azar, ayer estaba por la zona sin saber dónde comer, y al final decidí ir de nuevo a este restaurante con techo abovedado y en donde el servicio es más que correcto.
Me encontré con un menú del día a 16 euros más que sabroso, incluyendo la bebida, en donde la comida estaba muy buena. Me sorprendió la calidad de la hamburguesa así como la ensalada de pimientos rojos que estaba perfecta.
De postre un brownie con helado de vainilla más que correcto.
Volveré a cenar un día de estos para ver el resultado de la carta.
¿Inconvenientes? Por el momento solo uno. El ruido... Demasiado griterío.
El Restaurante
Yo voy a hablar del restaurante porque del resto ya se han encargado mis compañeros de páginas y tampoco merece la pena hablar sobre una de las tiendas con vinos más variados que hay en Madrid, junto con otras.
El restaurante está ubicado en la planta de arriba de la tienda en donde la gastronomía que ofrecen es de primera calidad y donde el servicio es altamente cualificado.
El precio es tal demasiado alto pero dada la calidad de la cocina merece la pena pagarlo.
El vino se cobra a precio de Lavinia, lo que no le hace a uno encarecer en demasía el precio final.
No obstante solo un pero. Que no abra por las noches; sería ideal.
Tiene un Pase
Este Lateral es tal vez en donde la comida es de mejor calidad. Pero no con ello consiguen atender correctamente al cliente.
Tardan demasiado en atender y traer la cuenta... Son algo despistados más si te toca en el cambio de camareros...
Pero calidad relación precio es correcta.
Pues ni chicha ni limonaá
Lo primero a comentar es que no conozco la heladería Madre de la Glorieta de Quevedo.
Me he acercado al de la calle Génova porque vivo cerca y me pareció una buena idea tomar un helado y dejar de lado a los del Haggen de la Plaza de Santa Bárbara y a los del Cacao Sampaka.
Dicho esto me encontré con un local decorado por García de Vinuesa, fatalmente iluminado, demasiado frío e incómodo.
Los helados pues normalitos. Ni fú ni fá. Pero vamos, que el dependiente que los sirve ya se podría lavar las uñas de las manos, sería todo un detalle, la verdad.
En cuanto a los precios, demasiado caro.
Supongo que los del PP que les pilla enfrente irán de vez en cuando.
Yo no creo que ni aparezca por la puerta.
Alfredo Baena discovered this service :-)
Por los siglos de los siglos
Pues Jurucha es un sitio de toda la vida.
Demasiado oscuro y sombrío para conseguir relajarse. Pero tiene un algo que te hace entrar y degustar un par de pintxos acompañados de una cerveza o un refresco.
Los precios poco populares y el tamaño de los pintxos cada vez más pequeños.
El mejor Servicio
Es una administración de loterías en donde te atienden fenomenal, en donde las personas incluida su dueña es un encanto!.
Merece la pena dejarse atender en un sitio así.
Alfredo Baena discovered this service :-)
Por siempre
Es uno de esos restaurantes en donde la solera permanece con el paso de los años.
Se come muy bien. El servicio es impecable. El precio ajustado para lo que ofrecen.
La incomodidad de llevar los caballeros chaqueta y corbata es algo que deberían plantearse cambiar. No por llevar dos prendas uno dota a su restaurante de más caché.
La lista de vinos impresionante.
Sitio tranquilo y discreto
Se trata de un club privado en donde se pincha buena música de Jazz mientras uno se toma una copa tranquilamente.
Solo pueden acceder los socios previo pago de una cuota mensual lo que dota al sitio de exclusividad y en donde se cuidan mucho las formas.
Un acierto !
Alfredo Baena discovered this service :-)
Buñuel en el Cielo
Mi querido Abraham sigue abusando de los precios y de su maravilloso don por hacer que una cena sea perfecta gastronómicamente hablando y ni qué decir tiene en lo que se refiere a las referencias de vinos de las que dispone.
El precio es excesivo, sí, pero el disfrute para los sentidos es orgasmal...
Reservar es imprescindible, pero eso síp, recomiendo en la parte de abajo que arriba parece como de tasquita cutre.
Recomendar algún plato sería un pecado para el resto. Por eso es mejor dejarse llevar y pedir lo que a uno le haga más tilín.
El traje del Emperador
Es un lugar que en verano no es merezca la pena ir, sino que es IMPRESCINDIBLE visitar para pasar una agradable noche en Madrid.
Una fuente que refresca el ambiente, un lugar rodeado de árboles que hacen que te olvides que estás en Madrid...
La comida no está mal, aunque no es para tirar cohetes, por culpa eso sí de una manera de entender la restauración algo excesiva en su complicación que "mata" los sabores verdaderos de los platos.
Dos menús a 43 y 48 euros cada uno, sin bodega ni cafés, que son aconsejables si se quiere que la cuenta se quede en 60 euros... Como dirían, de ahí al cielo.
De verdad que merece la pena acercarse una noche y si es jueves mejor que mejor que así se visita el museo de noche.













