Alternativa a la comida rápida
Segundo restaurante de la cadena que abre en Madrid, después del del Bernabeu.
No se porqué pero como han comentado por ahí al entrar hay un olor bastante desagradable que no se propaga hacia la zona interior (igual esto sucede a determinadas horas, vete a saber).
Obviando esta pega momentanea una vez dentro, el local está decorado con la parafernalia típica yankee.
Las raciones son abundantes y la comida no está nada mal. Recomendar el combo de nachos, bien presentados y elaborados y de postre las Oreo Madness. Siempre que voy es mi objetivo pero nunca llego a los postres debido a que siempre he acabado "hinchao".
La última vez que estuve había un camarero con un gorro a lo tricornio holandés (alli cada uno lleva un gorro distinto) que se lo curró de lo lindo con una amabilidad y atención pocas veces vista en un restaurante.

