Para no volver...
Una mala experiéncia, solo así se puede catalogar la visita a éste "ilustre restaurante".
El local es un sitio confortable con ciertos toques clasicos.
La comida es otra cosa: La tosta de higos confitados con anchoas, incomible dado a la baja calidad del producto, una lastima porque podia haber sido un bocado muy apetecible. La ensalada templada de judias verdes con langostinos , tres cuartos de lo mismo, los langostinos no alcanzaban la categoria de gamba terciada. El chuletón de buey, fuera de punto, por qué preguntan entonces: ¿Como desea el señor la carne?. Un maitre mal humorado y falto de humildad, terminarón con lo que se nos antojaba como una comida prometedora.
Un consejo, no olviden que el cliente puede entender mucho más que el personal de la casa.
Sales con el ánimo maltratado y tu cartera también.
Fran discovered this service :-)


