No lo recomiendo para nada
Fuimos ahí en familia, para ver animales en "semi-libertad". Girafas, camellos, ciervos, etc. Pintaba bien pero lo que nos encontramos ahí sinceramente me ha parecido lamentable y decadente. Para empezar en la entrada te ofrecen una bolsa de zanahorias para dar de comer a los animales, ¿por qué no? Pues resulta que la visita consiste en colectar lametazos de animales en las ventanas del coche, pidiendo zanahorias. Que sean los visitantes que alimenten no sólo me parece muy lejano a lo que pudó ser el proyecto de Felix Rodriguez DLF, pero además convierte ña visita en un circo, casi agobiante.
El resto de instalaciones totalmente vetusto si no cerrado: antiguas piscinas cerradas, antiguos tobogantes cerrados, restaurante donde no te apetece comer, carteles rotos, pancartas con precios en pesetas, parking lleno de papeles por el suelo.
Realmente el sitio más decadente que haya visitado.

