El mejor cocido montañés que he probado
Impresionante. Un cocido montañés para quitarse el sombrero... y seguir comiendo.
El local es bonito, con sus paredes de piedras y vigas de madera. Tiene una tienda de productos típicos y el servicio, amabilísimo. Ahora, lo mejor: el cocido. De verdad.
Te traen la fuente de cocido con sus "tropezones" (chorizo, morcilla, panceta...) aparte en una cazuela de barro. Está delicioso y comes hasta hartarte.
El pueblo es bastante bonito, así que siempre se puede dar un paseo después de comer, para ir haciendo la digestión.
Eso sí, hay que reservar, porque se pone hasta la bandera en temporada alta.
También buenísimos los huevos con jamón y patatas y las tartas caseras de postre (la de queso es un verdadero cheesecake).
Bien de precio.
Joaquín discovered this service :-)