Agradable y buena música
Estuve el sábado, por primera vez. Nos encantó el lugar, tanto por el ambiente, como por la comida y la música.
Llegamos sobre las diez de la noche y comimos cosas simples. Tampoco es que la carta tenga mucho más, pero estaba bueno. Crudités con guacamole (mejorable el guacamole) y sandwiches de pollo "a la Duke" que estaban soberbios. De pollo con cebolla caramelizada y acompañados de patats fritas caseras (cortadas allí), riquísimas.
El local es pequeño, pero no agobiante y muy recomendable para estar picando o tomándose una copa y ver el concierto de turno.
El sábado actuaba Joshue Edelman y su cuarteto y estuvo fenomenal.
Volveremos, sin duda.

