Restaurante Libanés
Comimos un pica pica para empezar: humus, falafel (estaban buenísimos), taboulé, empanadillas de queso. De segundo un plato fuerte, shawarma de pollo con mutabal. Postres, pastas árabes. La comida estaba realmente buena.
Los fines de semana, de repente suben el volumen de la música y una bailarina baila la danza del vientre.