Un buen bacalao por favorr
Conozco casa labra desde hace muchos años, y sigue teniendo el mismo sabor, ambiente y calidez desde el primer día que entré.
Se trata de una tasca, decorada al estilo angiuo, que se encuentra en la zona más céntrica de Madrid, concretamente en la calle tetuán, al lado de la famosa calle preciados, y la archiconocida puerta del sol.
El bar esta dividido en dos zonas, la barra y el restaurante, y yo de la que puedo hablar es de la zona del bar, ya que como restaurante nunca he entrado.
Su especialidad más conocida es el famoso bacalao de casa labra. Esponjoso, jugoso, y con un sabor que nos hace pedir otra tajada en cuanto hayamos comido la primera. Las tajadas se piden al lado de la barra, en un sitio acondicionado al efecto, y en donde aparte de las tajadas de bacalao, también son muy famosas sus cocretas y sus empanadillas, y todas ellas a muy buenos precios, aunque últimamente se han subido un poco a la parra.
La barra está atendida por dos o tres camareros, en función de la gente que haya, y la caña de cerveza está tirada muy bien, con una espuma muy densa y muy rica. También son muy famosos los chatos de vino de las frascas de cristal, y en muy pocos sitios te las sirven ya así, con la barra totalmente de acero, y con el ruidito propio de una tasca que tiene mucha afluencia de público.
El sitio es pequeño, y se juntan a menudo las colas de la barra, y del sitio donde se piden las tajadas, llegando incluso a estar en la calle consumiendo las viandas, aunque ahora en Madrid con la ley del botellón, lo mismo lo han prohibido, aunque lo más normal sobre todo los fines de semana, es que la gente tenga que salir fuera, ya que no hay prácticamente sitio, porque también va mucha gente a llevarse la comida para consumirla en su casa.
Si no sois de Madrid y vais a venir alguna vez de visita, os recomiendo que lo visitéis, quedaros con el nombre, ya que aunque no tengáis la dirección a mano en cuanto preguntéis por casa labra en la zona de la puerta del sol, cualquier madrileño no tendrá ninguna duda para deciros donde está.
Como curiosidad deciros que en el piso de arriba de esta tasca se fundó el partido socialista, habiendo un pequeño recuerdo de Pablo Iglesias a la entrada al local.
El mejor restaurante de Madrid
LOCALIZACION
Se ubica en la calle de la CAVA BAJA en el numero 35, en las proximidades de la Plaza Mayor de Madrid, si tomáis el metro os bajáis en al estación de La Latina (línea 5), y si vais en coche, tenéis cerca dos aparcamientos públicos donde meterlo.
Se trata de un restaurante evolucionado de una antigua taberna. En el se sirven platos típicos de la cocina castellana y muy especialmente de la cocina madrileña. Está regentado por Lucio, que saltó a la fama no solo por su buen hacer en los fogones, si no también ayudado por la presencia incondicional de personajes famosos de la política, cultura e incluso su cliente mas... digamos ¿sobresaliente?, su majestad el Rey de España. Por supuesto estos personajes no suelen acudir al restaurante en domingo, que es cuando acudimos el pueblo llano en masa.
El restaurante es bastante amplio, con dos pisos de comedores, la decoración acorde a su condición de mesón castellano, si acaso y aunque tenga amplios comedores, para mi gusto peca de un exceso de mesas (pero eso si, bien atendidas).
LO QUE NOS OFRECIÓ
En primer lugar una atención personal del propio Lucio, el cual nos indicó que mesa debíamos ocupar, lo hizo con simpatía y de un modo natural, nada de estirado protocolo, incluso gastó alguna broma. La atención de nuestro camarero fue excelente, muy atento y permitiéndose aconsejarnos tras solicitárselo.
Después de la cervecita de rigor de espera, tomamos un vino de Rioja de la casa, que era el que estaba tomando la gran mayoría de los comensales a la vista. Dicho vino es de la acreditada bodega del Marques de Cáceres, (no esta mal como vino de la casa), embotellado especialmente con etiqueta rotulada “LUCIO”.
De comer tenia una amplia vitrina llena de mariscos frescos (langosta, percebes, langostinos de Sanlucar, cigalas de buen tamaño, ostras gallegas, camarón gallego, gambas blancas de Huelva, quisquillas de Motril, almejas de varios tipos y carabineros), y os puedo asegurar que con una pinta de esas que se van los ojitos detrás, pero la intención no era comer marisco, sino lo propio, lo realmente típico, lo que lo ha hecho famoso.
Dispone de una variada carta de carnes pescados y los mariscos descritos de la que hay que destacar sin duda, sus archifamosos HUEVOS ROTOS CON PATATAS, dichos huevos hacen honor a su fama y bien valen lo que cuestan, que no es poco. Junto a los huevos, comimos unos callos madrileños que por mucho que digamos que “callos son callos”, lo cierto es que estos se salían de la norma por lo bien elaborados, por lo deliciosos. Por cierto que nuestro camarero nos aconsejó comerlos a la vez con los huevos rotos con patatas y fue toda una experiencia. Después y siguiendo con la norma de dejarse aconsejar, probamos otras viandas que no le andaban a la zaga a lo anteriormente comido. Tomamos unos, rabo de toro (exquisito), otros cochinillo asado (igual o mejor que en Cándido, Duque o José María, de Segovia), y los que faltábamos nos “ventilamos” unos filetes de buey en su punto que solo se pueden degustar en esta CASA LUCIO, todo un placer para los sentidos, ¡ah! y otro se deleitó con un tierno capón. Finalmente los postres. Hacen un arroz con leche con una capa de caramelo quemado por encima, (estilo crema catalana) que inunda el paladar de un dulzor sumamente agradable, sin llegar a ser empalagoso, y sobre todo una tarta de hojaldre delicadamente fino, que realmente esta... indescriptible.
Como os decía, había oído de todo, que si la fama le viene por el Rey, que si por los políticos, que si por los famosos. La fama es merecida por su atención y por la excelencia de la cocina tradicional castellana que ofrece a todo el que la quiera degustar. No obstante si estas personas van alli, será por algo, ¿no?.
Aunque ciertamente no es barato, entre 35 y 60 € por comensal, yo pienso repetir.
Saludos cordiales.
Un buen restaurante para cenar.
Durante el mes de agosto del 2007 pasé unos días en Barcelona y el Mussol fue uno de los restaurantes que visité, gracias a las opiniones previas que leí en Ciao (y a que estaba bastante cerca del hotel, jeje).
El Mussol es una cadena, nosotros sólo fuimos al que se encuentra en la Avenida Diagonal, muy cerca de la esquina con Vía Augusta (en esta calle estaba nuestro hotel).
Una vez entrabas al restaurante, la barra se encuentra a mano derecha, a la izquierda un poco más adelante tienes varias mesas y luego la escalera para ir a la planta baja donde hay más mesas. Todo está decorado con mucha madera en tono oscuro.
Nuestra mesa estaba en la planta baja.
Como entrante pedimos pan con tomate. Mi novio se pidió después un entrecot al grill y yo entrecot con patata al caliu y queso fundido. La patata al caliu por lo visto es una de sus especialidades, así que no podía irme sin probarla, no estaba mal.
Las carnes estaban muy bien hechas, y eran de un buen tamaño, pero a mí lo que me dejó loca fueron los postres, sobre todo el que se pidió mi novio jeje.
Los postres: Yo pedí unas láminas de mango con sorbete de mandarina, mientras que mi novio pidió el carpaccio de piña con crema catalana ¡exquisito!.
Para beber pedimos Nestea al limón (que lo ponen de botella, nosotros preferimos lata porque tiene más cantidad por menos precio, pero en fin, suele ser lo normal en restaurantes).
El precio final fue de 36 euros, un precio más que aceptable y económico para la "media" en Barcelona.
No había mucha gente ese día en el restaurante, y se estaba bastante bien, sin agobios ni humos (en la planta baja creo que ubican a los no fumadores).
El trato fue fenomenal, nos atendieron muy bien y el servicio muy rápido en traer todo lo que pedíamos, aún no habíamos acabado con el entrante y ya teníamos el segundo plato en la mesa.
Como comenté antes, Mussol es una cadena de restaurantes, así que si queréis saber más direcciones e información, podéis visitar su página web en: www.mussol.angrup.com
Yo lo recomiendo, fue una de las mejores experiencias "culinarias" en Barcelona.




